Guillermo Muñoz y el arte de la programación

Malter Stories Guillermo Muñoz

Con la música como religión Guillermo ha recorrido el mundo hasta que su pasión por crear convirtió el mejor de sus hobbies en su profesión, la programación. Disfruta de lo que hace y se siente feliz de poder invertir su vida en algo en lo que nunca para de aprender, ahora Angular 7 es su juguete favorito.

Guillermo Muñoz, Fullstack freelance

Autor: Cayetano Fernández

No todas las historias de amor, son de amor a primera vista. Para muchos la intervención de la casualidad o lo que otros llaman destino, es el punto más mágico de estas aventuras, caminos que se separan y que se vuelven a juntar. Esta es la que cuenta Guillermo Muñoz, Fullstack web Developer, con la programación.

Al contrario que la mayor parte de los programadores, su trayectoria en el sector no es la más larga, aunque la programación siempre haya sido su debilidad. La razón: en la vida de Guillermo había y hay otra pasión; la música “La programación y la música tienen algo en común y es la posibilidad de crear algo tuyo y eso es lo que más me gusta. Desde la Atari que tenía mi padre cuando era pequeño, ya estaba programando, lo mismo que me ha pasado con la música”. 

Una historia entre la música y la programación

Canario de nacimiento, salió de su tierra con veinte años de camino al País Vasco para terminar el itinerario de piano jazz y tras cuatro años estudiando y trabajando con muchas bandas, Guillermo encontró la suya, una con la que lograba expresarse y satisfacer sus expectativas musicales; la Gabacho Maroconnection. Curiosamente, este paso sería el primero hacía el mundo de la programación, confiesa Guillermo “ viajamos por todo el mundo, pero más allá de los conciertos, teníamos mucho tiempo libre y en lugar de ver series o bajar al bar como algunos compañeros, yo desarrollé mis aptitudes como desarrollador. Siempre he sido un friki integral con los videojuegos y con la programación. En ese momento empecé a hacer páginas web de grupos, a conocer también nómadas digital que me iba encontrando por el mundo y me di cuenta que esto me gustaba mucho y me plantee: ¿Por qué no?”.

Con esa pregunta palpitando aún en su cabeza, Guillermo volvió a España y empezó a trabajar dando clases en el conservatorio y poco a poco, comenzó a compaginar estas, con pequeños proyectos de programación hasta que se dio cuenta cual era el camino que tenía que escoger “el trabajo en el conservatorio era un camino que realmente no me interesaba y tenía esta otra opción, mucho más llamativa, en la que me encantaban los proyectos digitales que estaba asumiendo así que me decidí por ello. Además es un sector que ahora mismo está viviendo un boom y en el que hay necesidad de buenos perfiles”, confiesa Guillermo. 

Una trayectoria en constante evolución

Sus inicios en la programación fueron en WordPress con Php, lo que por aquel entonces entendía y controlaba, pero como persona inquieta y apasionada de su trabajo, empezó a investigar, a buscar la forma de que su código fuera mejor, más robusto, más escalable y así se formó en Symfony soy autodidacta 100%. He tenido la suerte de que todos, absolutamente todos, los clientes me han pagado por aprender. Mis clientes siempre han tenido lo que han querido y con calidad, me gusta mucho investigar y hacer lo mejor posible. Ahora de Simphony he pasado a Angular que tampoco tiene nada que ver, este es un mundo en constante cambio y en constante aprendizaje” nos cuenta Guillermo.

La trayectoria profesional de Guillermo como programador se ha desarrollado únicamente como freelance, de hecho es esta forma de trabajo la que realmente hace que haya progresado en este camino, “voy a seguir como freelance y quiero seguir como freelance y solo quiero trabajar como freelance. Creo que es la clave, a mí me interesa mejorar y crecer en el negocio, si yo trabajara para una empresa, me perdería una gran parte, realmente pienso que el futuro es cada vez más freelance” dice Guillermo.

Esta parte es la que le hace feliz y la que le motiva para trabajar cada día, “yo voy a trabajar contento, hay veces que puedo llegar triste por que las piedras que te encuentras por el camino no son del gusto de nadie, porque ese día siento que tengo que mejorar en otros campos,… Pero lo bueno, es que el hecho de programar siempre me hace ir contento.

Guillermo Muñoz, Fullstack Developer

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